jueves, 6 de agosto de 2009

lunes, 17 de noviembre de 2008

Acerca de los milagros

"Hay dos maneras de vivir su vida: una como si nada es un milagro, la otra es como si todo es un milagro." A. Einstein

Yo creo en los milagros... Hay gente que espera toda su vida para que ocurra un milagro... Pero creo dos cosas. Una es que en las cosas pequeñas cotidianas, encontramos milagros diariamente. Y la otra es que hay que moverse para que los milagros sucedan...

Con respecto a la primera, he decidido de un tiempo atrás a la fecha, fijarme más en detalles... O mejor dicho, en cosas que suceden siempre, pero que a veces estamos muy ocupados para notar... Por ejemplo, hace unos días, venía camino a casa del trabajo, en un día común y corriente, y a unos minutos de llegar a casa, casi me estrello con la Luna... Sí! Con la Luna... el astro que gira alrededor de la Tierra. La vi de frente a mi, detrás del semáforo que estaba en rojo. Mientras esperaba a que se pusiera verde, -el semáforo, no la Luna- no pude dejar de contemplar lo gigantesca que se veía... justo al frente... Y al seguir después del semáforo, parecía que me iba enseñando el camino a casa, más como un imán que jalaba el motor de mi carro... Estoy segura de que estaba tan cerca de mi, que en realidad se encontraba a unos cuantos metros más de distancia... Y lo que deseaba era dejar mi carro en media calle y caminar hasta ella... O por lo menos, no dejar de contemplarla... Al fin que tuve la oportunidad de hacerlo por unos minutos.

La otra cosa en que creo es que no podemos sentarnos en la ventana de nuestra casa que ve a la calle para que sucedan las cosas que esperamos cambien nuestra vida, la sacudan, la muevan, y con ello obtengamos la eterna felicidad... El hada madrina no va a llegar a tocarnos la ventana y con su varita mágica concedernos todo lo que pedimos... Primero, porque todo lo que pedimos, no necesariamente lo tendremos ya que puede ser que no nos convenga, y segundo, porque la vida se compone de acciones y caminos transitados, no por el letargo de la espera. Y no hay que confundir espera con esperanza. Si las acciones las aunamos a la esperanza (entiéndase esperanza por una mentalidad positiva en donde se piensa que las cosas van a suceder), pues es muy probable que los milagros que esperamos se den (entiéndase esperamos como expectativa y no nuevamente como el letargo de la espera).

Así que el que no cree en milagros es porque se encuentra aletargado o sin esperanza, y porque tiene los ojos muy cerrados en cosas que al finalizar su vida, igual no se las puede llevar consigo...

En el olvido

Hace un año ya que tengo este blog en el olvido... Tal vez ya no me parecía lo suficientemente atractivo como para continuarlo... Tal vez ya no siento muchas de las cosas que escribí, o siento algunas demasiado... Y eso que casi no he escrito nada...
A veces cuando se escribe, las ideas se van ordenando en la cabeza, de tal forma, que la catarsis de escribir se convierte más en una terapia en vez de desahogo... Por eso creo que miles escribimos... Pero a veces, cuando se revisa lo que se ha escrito con anterioridad, no se quiere recordar, o se llega uno a arrepentir de su pluma... En este caso, teclado...
La realidad es, que no quería volver a abrir este blog... Quería borrar muchas cosas que escribí, pero si las escribí fue porque plasman en esencia algún hecho que me marcó... Y los hechos que suceden en nuestras vidas, no los podemos borrar... Y la verdad es que, si tuviera un antídoto mágico para borrarlos, de todos, solo borraría uno... Pero estoy segura que el de allá arriba, no me dejaría de todos modos...
Así que mi decisión es continuar haciendo mi catarsis y no voltear hacia atrás... Este blog debería ser un álbum y no un castigo... y eso es lo que continuará siendo a partir de ahora...

viernes, 14 de diciembre de 2007

Pu, este es tu regalo...

En estos días festivos, los que nos faltan, los extrañamos aun más. Este es un tributo a mi papá al que desde hace dos Navidades me encuentro buscando qué regalarle, antes de acordarme que ya no le puedo dar nada...
Donde esté -que sé que es más cerca mío que de ningún otro lugar- le doy a Auden, quien no puede expresar de mejor forma el dolor inmenso que me provoca el no tenerlo, llamarlo, estriparlo, besarlo, ni decirle lo que lo amo...

Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.

Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crêpe bows round the white necks of the public
doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.

He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.

The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Mientras esperaba a mi Karma...

Anoche estaba congelándome de frío, con un cigarro en la mano y tratando de hacerle plática al guarda del restaurante con el afán de que me acompañara/protegiera mientras esperaba a mi karma personificado que por alguna razón se tardaba más de la cuenta.
Por esas cosas de la vida, y porque nadie sabe para quién trabaja, terminé acompañándolo yo y convirtiéndome en su paño de lágrimas.
Si cuento la historia, van a creer que soy muy creativa y que veo mucha tele, por lo menos "Mujer casos de la vida real" o algo por el estilo, pero igual, me pareció digno de contar, respetando el anonimato del susodicho.
Resulta que comenzó como buen tico andando por las ramas hablando de lesbianas y su afán por ser lesbianas, y que Dios las hizo así y la Biblia......etc, etc, etc. Por un momento pensé en entrar en el carro y encerrarme, pero algo me dijo que tenía que quedarme aguantando frío y escuchándolo.
Todo el tema de las lesbianas era para decirme que estaba con mal de amores. Que se le complicó la vida y no era necesario que mencionara lo que estaba sufriendo. Está enamorado de una mujer lesbiana. Eso no es todo. Es la hermana de su ex-esposa. Y tiene pareja. Mujer.
Tiene ya varios años penando por una mujer que asegura ser lesbiana y que le dijo que lo quería solo para la cama. Y pena. Y sufre. Y casi se me pone a llorar mientras yo temblaba y botaba humo como descocida.
Y mi karma nada que aparece.
Creo que mis consejos fueron prácticamente obviados, porque creo que de todos modos nada de lo que le pudiera decir iba a influir en su situación. En realidad, él necesitaba que yo lo escuchara. En su soledad, no importa quién sea, sino, el momento.
Muchos minutos después en donde ya me había resignado a solamente escuchar y no hablar, apareció mi karma en su carro y del otro lado de la calle. Ya yo me había montado al carro y el guarda con su arrugada cara de angustia me esperó para que yo pasara por la salida que él debiera cerrar. Mientras tenía a mi karma del otro lado del teléfono indicándome por dónde salir, me dice: "¿Con quién está hablando?¿Con un fantasma?"
Él no vio a nadie, mientras el guarda sostenía la cadena. Y yo me sigo preguntando: "¿Y si de verdad era un fantasma?"

martes, 20 de noviembre de 2007

Los hombres y las mujeres...

En el máximo esplendor de mi creatividad me dedico a escribir de un tema que parece estar trillado, desgastado, más que hablado y discutido, pero que sin embargo, da siempre más de qué hablar, al no llegar nunca a una sola e indiscutible conclusión.
Resulta ser, que por un desvío visual al esplendoroso sex-appeal de Jaime Camil, me dirigí como no lo había hecho desde que tengo 14 años al stand de revistas en el supermercado. Desde que vendo libros he perdido por completo el interés por algo que a mi prejuicioso parecer era totalmente light y banal.
Pues resulta que Jaime Camil me ocasionó una regresión a hace más de 10 años y compré la Cosmo. Lo peor es que no me imaginaba que me iban a resultar más interesantes los artículos en el contenido, que Jaime vestido de negro recostado en su casi única motocicleta en el mundo, invitándome a dar un platónico paseo con él.
Hablan de los hombres y las mujeres, sus diferencias y similitudes. Recopilaron información de varios estudios realizados por psiquiatras y psicólogos acerca del cerebro masculino y el femenino. Y lo que más me impresionó fue que ambos cerebros son en un 99% iguales. El 1% es el que difiere entre ambos.
EL 1%!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Increíble. Hay que ponerse a pensar la inmensa cantidad de diferencias que suele uno encontrar en ambos sexos, y llegar a darnos cuenta, que todas las preguntas existenciales que nos hacemos las mujeres de los hombres, corresponde al 1% en que diferimos!!!
Y saber la importancia que le damos a ese 1% sin saber lo que representa numéricamente, y saber que el hombre ni siquiera le da importancia!!!!
Y todas las frases de "Es que no entiendo a los hombres" y "Es que no entiendo a las mujeres", es por el 1%!!!!
Imaginemos nada más qué sería de nosotros si difiriéramos y 5% ó un 10%... En definitiva no podríamos estar juntos.
En realidad creo que como en toda relación de negociación e interpersonal enfatizamos demasiado en las diferencias que tenemos con los otros y que nos separan, en vez de enfocarnos en las similitudes que nos unen.
Si pensáramos más en qué conforma el 99% de nuestros cerebros, creo que en definitiva, viviríamos más felices.

jueves, 1 de marzo de 2007

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

Antonio Machado

Nunca llegué a imaginar que me valería de las ramas tecnológicas para hacer valer alguna posición...

Me encantaría que aprovechen este espacio para que expresen también lo que piensen o sientan... Eso sí! No me maltraten!!!
Vamos con respeto...