miércoles, 12 de diciembre de 2007

Mientras esperaba a mi Karma...

Anoche estaba congelándome de frío, con un cigarro en la mano y tratando de hacerle plática al guarda del restaurante con el afán de que me acompañara/protegiera mientras esperaba a mi karma personificado que por alguna razón se tardaba más de la cuenta.
Por esas cosas de la vida, y porque nadie sabe para quién trabaja, terminé acompañándolo yo y convirtiéndome en su paño de lágrimas.
Si cuento la historia, van a creer que soy muy creativa y que veo mucha tele, por lo menos "Mujer casos de la vida real" o algo por el estilo, pero igual, me pareció digno de contar, respetando el anonimato del susodicho.
Resulta que comenzó como buen tico andando por las ramas hablando de lesbianas y su afán por ser lesbianas, y que Dios las hizo así y la Biblia......etc, etc, etc. Por un momento pensé en entrar en el carro y encerrarme, pero algo me dijo que tenía que quedarme aguantando frío y escuchándolo.
Todo el tema de las lesbianas era para decirme que estaba con mal de amores. Que se le complicó la vida y no era necesario que mencionara lo que estaba sufriendo. Está enamorado de una mujer lesbiana. Eso no es todo. Es la hermana de su ex-esposa. Y tiene pareja. Mujer.
Tiene ya varios años penando por una mujer que asegura ser lesbiana y que le dijo que lo quería solo para la cama. Y pena. Y sufre. Y casi se me pone a llorar mientras yo temblaba y botaba humo como descocida.
Y mi karma nada que aparece.
Creo que mis consejos fueron prácticamente obviados, porque creo que de todos modos nada de lo que le pudiera decir iba a influir en su situación. En realidad, él necesitaba que yo lo escuchara. En su soledad, no importa quién sea, sino, el momento.
Muchos minutos después en donde ya me había resignado a solamente escuchar y no hablar, apareció mi karma en su carro y del otro lado de la calle. Ya yo me había montado al carro y el guarda con su arrugada cara de angustia me esperó para que yo pasara por la salida que él debiera cerrar. Mientras tenía a mi karma del otro lado del teléfono indicándome por dónde salir, me dice: "¿Con quién está hablando?¿Con un fantasma?"
Él no vio a nadie, mientras el guarda sostenía la cadena. Y yo me sigo preguntando: "¿Y si de verdad era un fantasma?"

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Nunca llegué a imaginar que me valería de las ramas tecnológicas para hacer valer alguna posición...

Me encantaría que aprovechen este espacio para que expresen también lo que piensen o sientan... Eso sí! No me maltraten!!!
Vamos con respeto...