En estos días festivos, los que nos faltan, los extrañamos aun más. Este es un tributo a mi papá al que desde hace dos Navidades me encuentro buscando qué regalarle, antes de acordarme que ya no le puedo dar nada...
Donde esté -que sé que es más cerca mío que de ningún otro lugar- le doy a Auden, quien no puede expresar de mejor forma el dolor inmenso que me provoca el no tenerlo, llamarlo, estriparlo, besarlo, ni decirle lo que lo amo...
Stop all the clocks, cut off the telephone,
Prevent the dog from barking with a juicy bone,
Silence the pianos and with muffled drum
Bring out the coffin, let the mourners come.
Let aeroplanes circle moaning overhead
Scribbling on the sky the message He Is Dead,
Put crêpe bows round the white necks of the public
doves,
Let the traffic policemen wear black cotton gloves.
He was my North, my South, my East and West,
My working week and my Sunday rest,
My noon, my midnight, my talk, my song;
I thought that love would last for ever: I was wrong.
The stars are not wanted now: put out every one;
Pack up the moon and dismantle the sun;
Pour away the ocean and sweep up the wood.
For nothing now can ever come to any good.
viernes, 14 de diciembre de 2007
miércoles, 12 de diciembre de 2007
Mientras esperaba a mi Karma...
Anoche estaba congelándome de frío, con un cigarro en la mano y tratando de hacerle plática al guarda del restaurante con el afán de que me acompañara/protegiera mientras esperaba a mi karma personificado que por alguna razón se tardaba más de la cuenta.
Por esas cosas de la vida, y porque nadie sabe para quién trabaja, terminé acompañándolo yo y convirtiéndome en su paño de lágrimas.
Si cuento la historia, van a creer que soy muy creativa y que veo mucha tele, por lo menos "Mujer casos de la vida real" o algo por el estilo, pero igual, me pareció digno de contar, respetando el anonimato del susodicho.
Resulta que comenzó como buen tico andando por las ramas hablando de lesbianas y su afán por ser lesbianas, y que Dios las hizo así y la Biblia......etc, etc, etc. Por un momento pensé en entrar en el carro y encerrarme, pero algo me dijo que tenía que quedarme aguantando frío y escuchándolo.
Todo el tema de las lesbianas era para decirme que estaba con mal de amores. Que se le complicó la vida y no era necesario que mencionara lo que estaba sufriendo. Está enamorado de una mujer lesbiana. Eso no es todo. Es la hermana de su ex-esposa. Y tiene pareja. Mujer.
Tiene ya varios años penando por una mujer que asegura ser lesbiana y que le dijo que lo quería solo para la cama. Y pena. Y sufre. Y casi se me pone a llorar mientras yo temblaba y botaba humo como descocida.
Y mi karma nada que aparece.
Creo que mis consejos fueron prácticamente obviados, porque creo que de todos modos nada de lo que le pudiera decir iba a influir en su situación. En realidad, él necesitaba que yo lo escuchara. En su soledad, no importa quién sea, sino, el momento.
Muchos minutos después en donde ya me había resignado a solamente escuchar y no hablar, apareció mi karma en su carro y del otro lado de la calle. Ya yo me había montado al carro y el guarda con su arrugada cara de angustia me esperó para que yo pasara por la salida que él debiera cerrar. Mientras tenía a mi karma del otro lado del teléfono indicándome por dónde salir, me dice: "¿Con quién está hablando?¿Con un fantasma?"
Él no vio a nadie, mientras el guarda sostenía la cadena. Y yo me sigo preguntando: "¿Y si de verdad era un fantasma?"
Por esas cosas de la vida, y porque nadie sabe para quién trabaja, terminé acompañándolo yo y convirtiéndome en su paño de lágrimas.
Si cuento la historia, van a creer que soy muy creativa y que veo mucha tele, por lo menos "Mujer casos de la vida real" o algo por el estilo, pero igual, me pareció digno de contar, respetando el anonimato del susodicho.
Resulta que comenzó como buen tico andando por las ramas hablando de lesbianas y su afán por ser lesbianas, y que Dios las hizo así y la Biblia......etc, etc, etc. Por un momento pensé en entrar en el carro y encerrarme, pero algo me dijo que tenía que quedarme aguantando frío y escuchándolo.
Todo el tema de las lesbianas era para decirme que estaba con mal de amores. Que se le complicó la vida y no era necesario que mencionara lo que estaba sufriendo. Está enamorado de una mujer lesbiana. Eso no es todo. Es la hermana de su ex-esposa. Y tiene pareja. Mujer.
Tiene ya varios años penando por una mujer que asegura ser lesbiana y que le dijo que lo quería solo para la cama. Y pena. Y sufre. Y casi se me pone a llorar mientras yo temblaba y botaba humo como descocida.
Y mi karma nada que aparece.
Creo que mis consejos fueron prácticamente obviados, porque creo que de todos modos nada de lo que le pudiera decir iba a influir en su situación. En realidad, él necesitaba que yo lo escuchara. En su soledad, no importa quién sea, sino, el momento.
Muchos minutos después en donde ya me había resignado a solamente escuchar y no hablar, apareció mi karma en su carro y del otro lado de la calle. Ya yo me había montado al carro y el guarda con su arrugada cara de angustia me esperó para que yo pasara por la salida que él debiera cerrar. Mientras tenía a mi karma del otro lado del teléfono indicándome por dónde salir, me dice: "¿Con quién está hablando?¿Con un fantasma?"
Él no vio a nadie, mientras el guarda sostenía la cadena. Y yo me sigo preguntando: "¿Y si de verdad era un fantasma?"
martes, 20 de noviembre de 2007
Los hombres y las mujeres...
En el máximo esplendor de mi creatividad me dedico a escribir de un tema que parece estar trillado, desgastado, más que hablado y discutido, pero que sin embargo, da siempre más de qué hablar, al no llegar nunca a una sola e indiscutible conclusión.
Resulta ser, que por un desvío visual al esplendoroso sex-appeal de Jaime Camil, me dirigí como no lo había hecho desde que tengo 14 años al stand de revistas en el supermercado. Desde que vendo libros he perdido por completo el interés por algo que a mi prejuicioso parecer era totalmente light y banal.
Pues resulta que Jaime Camil me ocasionó una regresión a hace más de 10 años y compré la Cosmo. Lo peor es que no me imaginaba que me iban a resultar más interesantes los artículos en el contenido, que Jaime vestido de negro recostado en su casi única motocicleta en el mundo, invitándome a dar un platónico paseo con él.
Hablan de los hombres y las mujeres, sus diferencias y similitudes. Recopilaron información de varios estudios realizados por psiquiatras y psicólogos acerca del cerebro masculino y el femenino. Y lo que más me impresionó fue que ambos cerebros son en un 99% iguales. El 1% es el que difiere entre ambos.
EL 1%!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Increíble. Hay que ponerse a pensar la inmensa cantidad de diferencias que suele uno encontrar en ambos sexos, y llegar a darnos cuenta, que todas las preguntas existenciales que nos hacemos las mujeres de los hombres, corresponde al 1% en que diferimos!!!
Y saber la importancia que le damos a ese 1% sin saber lo que representa numéricamente, y saber que el hombre ni siquiera le da importancia!!!!
Y todas las frases de "Es que no entiendo a los hombres" y "Es que no entiendo a las mujeres", es por el 1%!!!!
Imaginemos nada más qué sería de nosotros si difiriéramos y 5% ó un 10%... En definitiva no podríamos estar juntos.
En realidad creo que como en toda relación de negociación e interpersonal enfatizamos demasiado en las diferencias que tenemos con los otros y que nos separan, en vez de enfocarnos en las similitudes que nos unen.
Si pensáramos más en qué conforma el 99% de nuestros cerebros, creo que en definitiva, viviríamos más felices.
Resulta ser, que por un desvío visual al esplendoroso sex-appeal de Jaime Camil, me dirigí como no lo había hecho desde que tengo 14 años al stand de revistas en el supermercado. Desde que vendo libros he perdido por completo el interés por algo que a mi prejuicioso parecer era totalmente light y banal.
Pues resulta que Jaime Camil me ocasionó una regresión a hace más de 10 años y compré la Cosmo. Lo peor es que no me imaginaba que me iban a resultar más interesantes los artículos en el contenido, que Jaime vestido de negro recostado en su casi única motocicleta en el mundo, invitándome a dar un platónico paseo con él.
Hablan de los hombres y las mujeres, sus diferencias y similitudes. Recopilaron información de varios estudios realizados por psiquiatras y psicólogos acerca del cerebro masculino y el femenino. Y lo que más me impresionó fue que ambos cerebros son en un 99% iguales. El 1% es el que difiere entre ambos.
EL 1%!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Increíble. Hay que ponerse a pensar la inmensa cantidad de diferencias que suele uno encontrar en ambos sexos, y llegar a darnos cuenta, que todas las preguntas existenciales que nos hacemos las mujeres de los hombres, corresponde al 1% en que diferimos!!!
Y saber la importancia que le damos a ese 1% sin saber lo que representa numéricamente, y saber que el hombre ni siquiera le da importancia!!!!
Y todas las frases de "Es que no entiendo a los hombres" y "Es que no entiendo a las mujeres", es por el 1%!!!!
Imaginemos nada más qué sería de nosotros si difiriéramos y 5% ó un 10%... En definitiva no podríamos estar juntos.
En realidad creo que como en toda relación de negociación e interpersonal enfatizamos demasiado en las diferencias que tenemos con los otros y que nos separan, en vez de enfocarnos en las similitudes que nos unen.
Si pensáramos más en qué conforma el 99% de nuestros cerebros, creo que en definitiva, viviríamos más felices.
jueves, 1 de marzo de 2007
miércoles, 28 de febrero de 2007
Regirnos por años
Es increíble como toda la vida del ser humano consciente del tiempo se rige por los años.
El año empieza en una fecha determinada y termina en una fecha determinada, para todos, aún judíos y asiáticos, a fin de cuentas fungimos, nos desenvolvemos y existimos de acuerdo a una pauta preestablecida de lo que significa un año. El año es el limitante.
Y por lo general -si no es por uno que otro día festivo nuevo que inventa la maquinaria comercial global, para aprovechar e impulsar ventas- experimentamos año con año las mismas fechas especiales, distintas por cultura, pero a fin de cuentas, con significados paralelos. Feriados o no, se les otorga en esencia, un significado personal.
Planificamos nuestros horarios y nuestros presupuestos de acuerdo a las fechas especiales del año. Pero también planificamos nuestra vida de acuerdo al año.
Terminamos esclavizando nuestras metas y proyectos al "a ver si lo hago este año".
Al final del curso de ese año de tantos proyectos, vemos hacia atrás y nos damos cuenta de que nos pasó por enfrente y fueron muy pocas veces las que pudimos estrecharle la mano.
Cuando ese año nos trae sorpresas inesperadas, las cuales nos obligan a girar nuestra vida en 180º, estamos anhelando que se acabe el año y empiece el siguiente en la espera de que traiga consigo "solo cosas buenas".
La vida no son años. La vida empieza un día y termina alguno otro, a veces uno esperando su fin y a veces cuando uno menos lo espera.
Le damos demasiado énfasis a los años y no al tiempo, que a fin de cuentas es tiempo para aprovechar de acuerdo a las posibilidades de cada uno. Y mientras más se planee, más sorpresas se reciben.
El año empieza en una fecha determinada y termina en una fecha determinada, para todos, aún judíos y asiáticos, a fin de cuentas fungimos, nos desenvolvemos y existimos de acuerdo a una pauta preestablecida de lo que significa un año. El año es el limitante.
Y por lo general -si no es por uno que otro día festivo nuevo que inventa la maquinaria comercial global, para aprovechar e impulsar ventas- experimentamos año con año las mismas fechas especiales, distintas por cultura, pero a fin de cuentas, con significados paralelos. Feriados o no, se les otorga en esencia, un significado personal.
Planificamos nuestros horarios y nuestros presupuestos de acuerdo a las fechas especiales del año. Pero también planificamos nuestra vida de acuerdo al año.
Terminamos esclavizando nuestras metas y proyectos al "a ver si lo hago este año".
Al final del curso de ese año de tantos proyectos, vemos hacia atrás y nos damos cuenta de que nos pasó por enfrente y fueron muy pocas veces las que pudimos estrecharle la mano.
Cuando ese año nos trae sorpresas inesperadas, las cuales nos obligan a girar nuestra vida en 180º, estamos anhelando que se acabe el año y empiece el siguiente en la espera de que traiga consigo "solo cosas buenas".
La vida no son años. La vida empieza un día y termina alguno otro, a veces uno esperando su fin y a veces cuando uno menos lo espera.
Le damos demasiado énfasis a los años y no al tiempo, que a fin de cuentas es tiempo para aprovechar de acuerdo a las posibilidades de cada uno. Y mientras más se planee, más sorpresas se reciben.
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Nunca llegué a imaginar que me valería de las ramas tecnológicas para hacer valer alguna posición...
Me encantaría que aprovechen este espacio para que expresen también lo que piensen o sientan... Eso sí! No me maltraten!!!
Vamos con respeto...
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